Esta Semana

Antioxidantes al rescate

Parecía una coreografía perfecta creada por el Universo, como si la naturaleza misma se diera cuenta y disfrutara de esa mañana clara y brillante: el aire, los árboles, los pájaros, las nubes el lago y yo disfrutábamos por igual. Ante tanta belleza, cerré los ojos, inhalé profundo y sentí como si el viento me acariciara la cara al mismo tiempo que me desintegraba en un polvo que se fundía con el todo.

En ese momento me di cuenta de cuán importante es este elemento al que pocas veces prestamos atención: el aire. Sí, el aire. Sin él, simplemente no podríamos sobrevivir más de tres minutos. En ese lapso ideal el aire era el portador de la molécula gracias a la que todo lo que mi vista abarcaba estaba vivo: el oxígeno.

La paradoja

Desde niños sabemos que necesitamos el oxígeno para vivir; lo irónico es que al mismo tiempo que nos da vida, también nos puede matar, muy lentamente, pero nos mata. ¿Cómo?

La paradoja consiste en que una vez que el oxígeno ha cumplido con alimentar cada célula y que la mitocondria lo ha convertido en energía, se vuelve un radical libre. Como tal, provoca daño al adn de las células…

Yo Decido

La vida es muy astuta. Constantemente nos manda retos para […]

Conéctate

¿Cuándo fue la última vez que te sentaste en silencio, […]

Primero Tú

Al estar inmersos en un mundo en donde cada vez […]