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El poder de la invocación zulu

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El poder de la invocación zulú

 

Gaby Vargas

 

Existen algunas tradiciones de las culturas milenarias que hoy podríamos calificar como primitivas; sin embargo, si conociéramos su profundo significado, nos daríamos cuenta de que los primitivos somos nosotros. Un ejemplo de ello lo encuentro en el poder de invocación del saludo zulú, practicado por algunas tribus en Sudáfrica.

¿Por qué escribir sobre él? Porque si deseas mejorar tus relaciones, tu trabajo o tu vida, bien valdría la pena aprender y tratar de imitar esta antigua costumbre africana.    

 

Cuando los zulú se saludan, se ven directo a los ojos mientras uno dice sikhona, palabra que se traduce como: “Estoy aquí para ser visto”, a lo cual el otro responde zawubona, que significa: “Te vemos”. La respuesta es en plural, porque implica que eres visible tanto para mis ojos y mi espíritu, como para mis antepasados y los dioses conectados a otra dimensión de la realidad.

 

Además, zawubona reafirma que al encontrarnos tú y yo en este mismo tiempo y espacio, el momento tiene que ser relevante; por lo que estamos obligados a investigar nuestro mutuo potencial. ¿Te imaginas saludarte así con la familia, los amigos, los clientes y los compañeros de trabajo?

 

Alguna vez en un seminario con el doctor Robert Holden, tuve la oportunidad de poner en práctica dicho saludo, con el fin de descubrir lo que significa estar verdaderamente presente. Y puedo decir que el impacto va más allá de cualquier superficialidad.

 

Ubuntu

 

Para comprender mejor el poder de la invocación zulú, veamos los cuatro momentos de los que está compuesta.

 

El primero consiste en verse directamente a los ojos, algo que resulta muy poderoso. La fuerza radica en querer encontrar el alma del otro. La sensación –si bien para algunos puede resultar incómoda por lo poco común que es– provoca una conexión inmediata de las almas.

 

En el segundo, cuando se dice: “Estoy aquí para ser visto”,  afirma la intención de habitar el momento con integridad, con el propósito de participar en la vida del otro “sin máscaras”, “sin ediciones” ni “defensas”. Es como decir: “Este es mi verdadero yo y hablaré con mi verdad”.

 

En el tercero, cuando se da la respuesta “te vemos”, tiene lugar una experiencia poderosa tanto para quien la dice como para quien la escucha. Cualquier juicio o prejuicio se deja a un lado y de acuerdo con los zulú, significa: “Te vemos como la creación de Dios, ambos somos iguales y te respetamos”. Por más raro que suene, te puedo asegurar que al ponerlo en práctica se siente una invitación a la apertura y a la autenticidad.

 

Podemos decir que el cuarto momento es el más importante; representa la filosofía africana de ubuntu[T1] , que significa, “una persona es persona a través de otras personas”.

 

El reverendo Desmon Tutu, describe la filosofía ubuntu [T2] como “la esencia del ser humano. Habla de alguien que recibe con hospitalidad, calidez, compasión y generosidad al otro. Que está abierto y dispuesto a ser vulnerable. Alguien que no se siente amenazado por la grandeza de alguien más, porque sabe que ésta proviene de una fuerza superior. La cualidad ubuntu [T3] le da resiliencia a la gente, le permite sobrevivir y surgir como humana a pesar de todos los esfuerzos hechos para deshumanizarla”.

 

En la vida, sin importar a qué nos dediquemos, tenemos que estar dispuestos a mostrarnos tal cual somos. Entre más auténticos somos, más éxito tenemos y más vivos nos sentimos. La tentación de “editarnos” nunca ayuda y sólo nos deja una sensación de vacío.  

 

Por ello, te digo sikhona, querido lector…

 

Foto: http://judithrich.com/wp-content/uploads/2012/08/Spirit-of-Ubuntu-photo.jpg

 

 

 

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