ARTÍCULOS

Feliz a pesar de todo

Fecha 0000-00-00 00:00:00

Feliz a pesar de todo

 

Gaby Vargas

Como todas las mañanas, la gente se reúne afuera del edificio para escuchar música de Beethoven, Schumann, Brahms, Chopin y Bach interpretada magistralmente. Estas melodías maravillosas salen de la ventana del departamento 6 en una calle de la ciudad de Londres.

 

Alice Sommer-Herz de 108 años de edad, originaria de Praga, –a quien Kafka contaba cuentos de niña– es la sobreviviente más anciana del Holocausto. Ella experimenta más felicidad en un día promedio, que la que mucha gente en toda su vida. Es una mujer que vive sola y sin ayuda de nadie. Con una sonrisa de niña traviesa y una agilidad en los dedos que no parecen de una persona de su edad, toca el piano religiosamente una hora por las mañanas y otra por las tardes.

 

Los periodistas de todo el mundo buscan entrevistarla, no sólo por su longevidad, ni por haber publicado el libro El jardín del edén en el infierno, traducido a siete idiomas, sino por su visión de la vida y su optimismo.

 

En las varias entrevistas que pude ver de ella en Youtube, pronuncia frases que parecieran conceptos muy simples, pero que, en realidad, tienen una profundidad que sólo se puede deber a la sabiduría adquirida por los años.

 

 “Soy una judía sin religión, mi religión es la música”, comenta al reportero de la bbc. “La música es Dios. En tiempos difíciles, cuando estás sufriendo, lo sabes, lo sientes.” Su manera de ver la vida y su testimonio me inspiraron a escribir esta entrega.

 

“¿A qué le debe que haya vivido tantos años?”, le pregunta el reportero. “Conozco el mal, pero decido ver el bien”, responde ella. Y me deja pensando... Qué cierto es aquello de que el mundo en apariencia tan físico y material, de hecho, es mental. Alice ve el mundo que quiere y ha querido ver. Y agrega: “En realidad, el optimismo es el secreto; admirar, agradecer que vivimos. Darte cuenta de que a donde voltees hay belleza. Además, cuando no te quejas y ves el lado bonito de la vida, ¡todos te quieren!” Vaya lección.

 

Alice tenía una hermana gemela que murió alrededor de 40 años antes que ella. Al respecto comenta: “Mi hermana siempre tendía a la catástrofe, a ver la vida de manera negativa. Eso hacía que atrajera la desgracia”.

 

La música ha sido su vida: “Imagina, ¿cómo sería nuestra vida sin Beethoven, por ejemplo? ¿O sin la belleza? Beethoven es un milagro”, comenta. “Su música no sólo es melodía, es lo que hay dentro. Escucha cómo está llena y es intensa. Es fenomenal. La gente que no se relaciona con la belleza es pobre.”

 

Sobre el campo de concentración reflexiona: “Algunas veces, de modo extraño, agradezco haber estado en Theresienstdadt; fue un regalo. Soy más rica que otras personas. Mi reacción a la vida es más brillante que la de los demás. Cuando escucho que la gente dice que algo es terrible u oigo que se queja, le digo: ‘No, no es tan terrible’. Dormir con mi hijo de seis años en el suelo helado, sin poder darle nada que comer, eso era duro”, comenta. “Pero yo siempre reía. Eso le daba seguridad a mi hijo [...] Es por ello que aprendí a ser agradecida. El odio se come el alma del que odia, no del odiado. Así que agradezco haber sobrevivido, agradezco todo, ver el sol, escuchar una palabra bonita de alguien. ¡Todo es un regalo!”

 

El periodista continúa: “¿Qué les diría a los jóvenes?” “Que busquen la satisfacción de haber hecho algo bien. La peor cosa en la vida es el aburrimiento. Que tengan algo que los inspire. Que sean felices por lo que han hecho. Que busquen estar con gente, que rían. Que la vida es bella, lo son los árboles, las flores, un bebé cuando se ríe. Pero sólo cuando estamos viejos, somos conscientes de la belleza de la vida”, responde Alice Sommer-Herz, llena de luz.

 

Ser feliz a pesar de todo es posible.

 

Foto: http://static.guim.co.uk/sys-images/Guardian/Pix/pictures/2014/2/23/1393197771346/Alice-Herz-Sommer-009.jpg

 

Comparte

Regístrate



Ingresa tus datos

Debes ingresar un correo

Twitter



Facebook



Esta Semana



LEER MAS

CONFERENCIAS


Conéctate...

¿Qué esperas?

Te invito a observar los rostros de las personas en la calle y de paso, si te encuentras conalgún espejo o escaparate, a observar el tuyo. ¿Qué ves? P...

Discalculia, Cuando Los Números No Te Quieren -2