ARTÍCULOS

La percepción del mundo y tus relaciones

Fecha 0000-00-00 00:00:00

Subir una montaña puede parecernos algo divertido o un castigo de la Inquisición. Todo depende, por supuesto, de la condición física, la edad y la actitud que tengamos frente al reto. Los expertos engloban esto dentro de los recursos fisiológicos. Hasta aquí, nada nuevo.

Sin embargo, en estudios recientes los investigadores Schnall, Harber, Stefanucci y Proffitt (2008) comprobaron que existen otros recursos sin considerar que impactan de manera significativa nuestra percepción de los retos —como es subir una montaña empinada—; me refiero a los recursos psicosociales. En la vida percibimos la intensidad de las dificultades según la compañía que tenemos.

¿Sabías que subir una montaña en solitario es más difícil y cansado, pues se percibe más inclinada que si lo haces en compañía de algún ser querido? No obstante, este efecto que se comprueba en los estudios cambia de acuerdo con la duración de la amistad, el cariño o el lazo de unión que existe: entre más estrecho o mayor sea la duración de la amistad, menos intimidante es el desafío. De ahí lo bien que nos sentimos cuando estamos entre amigos y familiares cercanos.

A la par, se ha demostrado que la soledad tiene los efectos contrarios: reduce años de vida en un grado mayor que tener obesidad, diabetes, fumar y padecer de presión alta ¡todo junto! Es evidente que el aspecto emocional se liga estrechamente con nuestro estado físico. Una vez más viene a mi mente la frase sabia que tantas veces escuché de Joaquín Vargas, mi padre: “Llórate pobre pero no te llores solo”. La soledad vuelve todo más empinado y difícil. Incluso se sabe que un dolor físico se percibe menos intenso cuando tenemos el apoyo de nuestros seres amados (Harber & Wenberg, 2003).

Siempre he estado convencida de que la elección más importante que podemos tomar es la de nuestro compañero o compañera de vida, quien nos acompañará en el camino, en las buenas y en las malas; y estos estudios me lo confirman. Muchos hemos comprobado que en momentos difíciles o de dolor basta la presencia de un ser querido para sentir un abrazo en el alma (¡y cuánto se agradece!). Todo se aligera y se vuelve más llevadero.

Me sorprende que otro estudio, realizado por los mismos científicos con un grupo de personas, mostrara que con el solo hecho de pensar en algún amigo o familiar querido, la montaña se percibe menos inclinada que si se piensa en una persona neutra o en alguien que causa disgusto. Entonces no es una metáfora afirmar que la energía negativa pesa, es literal.

¿Qué se concluye?

a)                     La calidad de nuestras relaciones afecta la percepción del mundo.

b)                     En un momento de dificultad, el apoyo que sintamos por parte de los amigos y familiares impacta fuertemente nuestra percepción de los retos y cómo los evaluamos.

Además, los vínculos afectivos promueven la salud, ya que aligeran el estrés y con ello toda una serie de padecimientos, desde una gripe hasta algo más grave.

Otro factor importante en la percepción de un momento difícil o de un reto son las mascotas. Su presencia durante un periodo de estrés o enfermedad reduce nuestra reactividad cardiovascular... Quizá sea así porque son compañeros que no juzgan, sólo nos quieren.

Por si fuera poco, tener buenas relaciones disminuye la necesidad de recurrir a un psiquiatra, nos hace dormir mejor, reír más, arrugarnos menos y padecer menos trastornos gastrointestinales. Vale la pena fomentarlas, ¿no crees? Te invito a procurarlas.

Comparte

Regístrate



Ingresa tus datos

Debes ingresar un correo

Twitter



Facebook



Esta Semana



LEER MAS

CONFERENCIAS


Conéctate...

La forma más rápida de reducir el estrés mental

La mayoría de las personas desea tener un cuerpo y un cerebro sanos. Esa es la razón por la que hacemos ejercicio, tomamos vitaminas yantioxidantes, ¿...

Solo nosotros dos