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¡Ya llegaron las Monarca!

Fecha 2016-10-21 11:29:11

Imagina que eres una mariposa que pesa menos de un gramo y tiene hambre y frío. Para sobrevivir y alimentarte tienes que hacer la travesía más larga del mundo: volar cerca de cinco mil kilómetros de distancia desde Canadá, pasar por los grandes lagos durante 25 días, para llegar a un sitio cuya localización se ha transmitido entre tu especie de generación en generación, desde hace miles de años. Este lugar que te promete alimento, calor y cobijo para tu procreación es México.

       Sólo que en tu travesía por el enorme territorio que recorres –11 estados de la Unión Americana–, encuentras que desaparecieron los lugares en los que antes tus ancestros hallaban alimento y descanso. Los campos con flores naturales, en particular los de asclepias o algodoncillo, han sido eliminados por completo por las empresas Bayer-Monsanto, que los han sustituido con la siembra de plantas de semillas genéticamente modificadas, las cuales están llenas de insecticidas y químicos que te desorientan y matan si las comes.

       En estado de inanición, con menos de una caloría en tu cuerpo, llegas a territorio mexicano agotada, pero aún llena de esperanza. Ingresas por Coahuila, Chihuahua y Nuevo León, después pasas por San Luis Potosí, Tamaulipas, parte de Jalisco, Zacatecas, Guanajuato, Querétaro, últimamente por Hidalgo, hasta alcanzar los sitios en Michoacán y el Estado de México donde descansas y te reproduces en la temporada invernal.

Al llegar a México te encuentras con otra sorpresa

Durante tu larga travesía sabes que a tu paso no haces daño alguno y que en tus paradas polinizas a alrededor de 1500 especies de plantas. Sólo que cuando arribas a México te encuentras con otra sorpresa: ya no existen los árboles suficientes para que pases el invierno. Tu hábitat natural se ha reducido al mínimo por la intensa deforestación debida tanto a la tala ilegal, el cambio de uso del suelo, los incendios forestales, como a la ganadería extensiva, la expansión de la agricultura, las especies invasoras y las plagas; factores a los que se suman la minería y las malas prácticas turísticas.

En el invierno de los años 1996-1997 tus antepasados formaban una colonia que cubría hasta 18.19 hectáreas, era uno de los espectáculos más maravillosos de la naturaleza. Sin embargo, entre 2013 y 2014 la migración de las mariposas llegó a los niveles más bajos en 20 años, con sólo 0.67 hectáreas ocupadas, ¡menos de una hectárea! Por esta razón, en 2014 se reunieron los presidentes de Estados Unidos, México y Canadá para tomar medidas y protegerte. ¡Enhorabuena!

Según el monitoreo que realizó la Conanp, en la temporada 2014-2015 se registraron 1.13 hectáreas de superficie de bosque ocupada por nueve colonias de Mariposa Monarca. En 2015-2016 la cifra aumentó a 4.01 hectáreas, tres veces más que la temporada anterior. ¡Gran noticia!

       El año pasado, un grupo de amigos movido por esta referencia y con el apoyo de la Fundación Ruta Monarca, decidió sembrar las flores asclepias o algodoncillo en un pequeño terreno del Estado de México, con la esperanza de crear un espacio de alimento.

       Hace unos días visitamos el terreno y nuestra emoción fue enorme al verte a ti y a otras mariposas Monarca alimentarse de las plantas, además de encontrar que también había muchas orugas. ¡Sí sirve!

       Eso significa que si todos a lo largo de tu ruta plantáramos el algodoncillo, aunque sea en pequeñas parcelas, podríamos marcar una diferencia y ayudar a que una especie tan hermosa y útil como la tuya sobreviva. 

La meta para el año 2020 es que lleguemos a las seis hectáreas de ocupación de Monarca. ¡Apóyanos! Infórmate en el sitio www.rutamonarca.com sobre las diferentes maneras en las que puedes contribuir.

 

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