Respira como si fuera lo más preciado que tuvieras

Fecha 2018-08-10 07:45:49

A la pregunta: “¿Qué es en realidad lo que poseo?” Los sufíes responden sin titubeos: “Lo único que tienes es aquello que no perderías en un naufragio; posees sólo una riqueza de la vida que no para nunca: la inhalación que entregas a la exhalación y la exhalación que entregas a la inhalación”.

Respirar si es lo más preciado que tenemos; es la fuente de la vida, es el primer ritmo que existe en nuestra creación como seres humanos. En cada latido, en cada respiración podemos ser testigos de cuánto la vida nos ama. Es como un compañero constante que nos cuida, nos da vida y nos nivela; además, de que nos permite utilizar toda la energía tanto externa como interna que tenemos al alcance. ¿Te das cuenta?

    Gracias a la respiración, un regalo que con frecuencia damos por un hecho, la vida en este plano existencial es posible. Cada célula de nuestro organismo depende de ella para sobrevivir y estar sana. De la misma manera, la mente depende de la inspiración para fortalecerse, para crear, crecer y actuar.

    Por eso, no sólo la inspiración y la respiración se hermanan al ser una el reflejo de la otra, sino que nos dan la llave para un gran secreto: al dominar la respiración, dominamos la mente e incrementamos la inspiración, el entusiasmo y la vitalidad.

    Muchos sacrificamos el presente para vivir en el futuro. Pensamos que la felicidad está en ese lugar inalcanzable. Sin embargo, esperamos a que la noche llegue para permitimos descansar en la oscuridad y el cobijo de nuestras camas. Ese regalo nos devuelve la tranquilidad en la respiración y el silencio de la mente, para bailar felices en los sueños de la noche.

  Pero ¿Para que esperar a ser feliz cuando podemos ser felices ahora?

 

Dime como respiras y te diré como te sientes

A diario inhalamos y exhalamos un promedio de 20 mil veces para asegurarnos de absorber el oxígeno necesario. Y tu vitalidad es un reflejo del nivel de inspiración, así como la respiración física es un reflejo de tu estado mental. Sin embargo, el estrés del día nos roba la inspiración y la respiración; respiramos de una manera corta, sólo con la parte superior de los pulmones, llevando así lo mínimo de oxígeno a todas nuestras células y dejando sin usar toda la capacidad pulmonar que la vida nos dio.

Observa, cuando inhalas corto y exhalas largo, muestras un estado de melancolía o añoranza, como no queriendo dejar ir el pasado. En cambio, cuando inhalas largo y exhalas corto, demuestras ánimo, orgullo y exaltación. ¿Lo has notado?

 Cuando la inhalación y la exhalación son rítmicas y balanceadas la mente está clara y tranquila, nos sentimos centrados, en un estado de armonía y serenidad. Cuando dejamos de pensar, por ejemplo, al meditar, y nos conectamos con nuestra luz interior, la respiración se vuelve casi imperceptible. Además, cuando es equilibrada genera poder, vitalidad y facilita que el cuerpo sane. La práctica de la serenidad cotidiana llama a nuestra alma a ubicarse en el momento; eso es la conciencia.

 Cuando en la vida tenemos una gran tristeza, no hay lugar para la inspiración; es así que el órgano que lo refleja y enferma son los pulmones, nuestra fuente física de respiración.

Asimismo, cuando la respiración se acelera, por ejemplo al practicar algún ejercicio cardiovascular, se estimula la inspiración mental, lo cual ayuda a capotear la depresión. Es por eso que controlar la respiración calla el ruido del cerebro y crea paz interna y serenidad. Sin contar que el oxígeno que inhalas provee de energía a cada una de tus células para que funcionen mejor.

 

Para mejorar tu inspiración y te respiración:

Practica ciclos de respiración completos. Inhala profunda y rítmicamente varias veces al día de manera consciente; es un regalo que le das a tus pulmones, a tu mente y a tu bienestar de manera inmediata.

  1. Exhala por la nariz y contrae el estómago por completo.
  2. Inhala lentamente por la nariz, expande el abdomen, después el pecho hasta llenar el hueco de las clavículas a la altura de los hombros.
  3. Sostén por unos segundos.
  4. Exhala en una acción invertida, relaja los hombros, el pecho y contrae el vientre.
  5. Repite este patrón lentamente.

 

Respira como si fuera lo más preciado que tuvieras, por que es la señal inequívoca de que estas vivo.

Comparte

Regístrate



Ingresa tus datos

Debes ingresar un correo

Twitter



Facebook



Esta Semana



LEER MAS

CONFERENCIAS


Conéctate...

¿Qué tal sí…?

Después de que lo expulsaran dos veces de la Universidad de Harvard, Richard Buckminster Fuller, gran futurista y visionario estadounidense del siglo ...

Tlacuache