la magia existe
Después de una hora salí convencida de que la magia existe. Se requiere experimentarla personalmente para convencerse de su realidad y de cuán terapéutica puede ser. Acudí a realizar una “constelación familiar” por recomendación de una amiga que desde hacía tiempo había insistido en que era una gran terapia para aliviar esas piedritas que traes en el zapato, que si bien no son graves, coartan tu libertad y plenitud de ser. Aunque había presenciado una constelación, nunca antes había participado; en aquella ocasión permanecí incrédula ante lo que veía. Fue
