¿Cómo vencer los baches del día?

Al amanecer, te levantas lleno de energía, dispuesto a trabajar. Te sientes con el ánimo de salir y disfrutar el día; tu concentración es óptima, así como tu claridad mental. Sin embargo, a media mañana te das cuenta de que te sientes un poco irritable, desenfocado, sientes que la cabeza no te da para más. “Pero si apenas son las 11:00 am”, te dices con remordimiento. El cuerpo te pide con urgencia levantarte a comer una galleta, un chocolate, ir por café, ver el celular por si “se ofrece algo” o, si eres fumador, salir al aire libre a fumarte un cigarro.

 

Para ese entonces, el talante matutino desapareció por completo y los pensamientos negativos se agolpan para entrar y apoderarse de tu mente. Seguro sabes a qué me refiero. Esta misma sensación la puedes experimentar también a media tarde. ¿A qué se debe? y, sobre todo ¿la podemos evitar?

 

Todos hemos escuchado hablar sobre los “ritmos circadianos”, es decir, sobre el reloj biológico que es sensible a la luz y a la oscuridad y rige los ciclos que nos hacen sentir soñolientos al acercase la noche y alertas cuando nos levantamos y a lo largo del día. La palabra “circadiano” significa “acerca del día” por lo que el ritmo circadiano transcurre en un periodo de 24 horas.

 

Sin embargo, hay otro ritmo del cuerpo acerca del cual pocas personas saben: el bache ultradiano. ¿Lo conocías? Todos experimentamos estos hoyos ultradianos entre cada 90 y 120 minutos mientras estamos despiertos. Es decir, después de este tiempo de óptimo desempeño, caemos en un agujero de alrededor de 20 minutos en donde perdemos el foco, el ánimo, nos sentimos aletargados y nos cuesta trabajo concentrarnos.

 

¡Todo mundo debería ser consciente de estos ciclos naturales en el día! Jefes, empleados, trabajadoras del hogar, amas de casa, estudiantes, maestros, gobernantes y demás, ¿no crees? ¿Cuántos errores y malas decisiones se podrían evitar, cuántas calorías y cuántos cafés nos ahorraríamos, cuántas visitas al psicólogo o a cuántos fumadores les sería más fácil dejar el vicio al saber que esa demanda de recargar la energía es, de algún modo, parte de los ciclos naturales de todo ser humano?

 

Toma un descanso

Cuando sientas las primeras señales de que viene un bache ultradiano, en lugar de obligarte a continuar como si nada –porque seguro cometerás errores, tomarás malas decisiones o le contestarás de mal modo a tu compañero– o llenarte de negatividad, comer un dulce con urgencia o salir a fumar un cigarro, respira con calma, tómate unos minutos para renovar la energía y revitalizarte de una manera sana y eficiente.

 

Cuando te encuentres en esos momentos cambia de actividad por completo. Por ejemplo, sal a dar una vuelta al exterior, si puedes duerme una siesta de 20 minutos, medita, escucha música, lee unas cuántas páginas de un libro o platica de trivialidades con alguien.

 

Piensa: “¿Cuándo fue la última vez que me sentí estresado o agobiado de esa forma?”. Como dice la doctora Sonja Lyubomirsky en su libro The Myths of Happiness, los baches ultradianos durante los que te has sentido preocupado, pueden ser síntomas reales de un problema mayor; sin embargo, hay que ser conscientes y saber interpretar las causas para no ser aprensivos en vano.

 

Muchos nos hemos sentido “hartos” de lo profesional, la pareja, los hijos e incluso de otros aspectos de la vida. Con el conocimiento que ya tenemos y un poco de reflexión, podemos reconocer cuando se trata de un bache corto y pasajero para entonces respirar, tomarnos un descanso y dejarlo ir.

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