las bondades de tomar té

Rodeados de colinas verdes hasta perder la vista, vemos a varias mujeres con bolsas de tela a la espalda en la que arrojan las dos hojitas verde tierno que cortan a mano en cada planta, hasta llenarlo. Se trata de la cosecha del té. Nos encontramos en Sri Lanka, antes conocido como Ceylon, de donde proviene el té con mayor calidad del mundo.

 Bernard –el experto en tés nos recibe y transporta por toda la planta para poder atestiguar la cantidad de procesos de tipo artesanal que un té de calidad requiere. Permíteme te comparto, querido lector, lectora, algo de lo que aprendimos y sobre todo, los beneficios que aporta para la salud.

Después del agua, el té es la bebida que más se consume en el mundo.

Aunque la ciencia apenas hace veinte años ha empezado a estudiar y probar sus numerosos beneficios, los arqueólogos han encontrado evidencias del uso del té de hace más de 500 000 años.

 El sólo hecho de tomar té, además de que revitaliza, cura y enriquece el día, simplemente te mantiene más joven y saludable. Sus componentes, como potasio, ácido fólico, manganeso, vitamina C, B, B1 y B2, crean defensas contra los radicales libres o toxinas que pueden alterar la estructura química de las células, que afectan al DNA.

 Y como si mantener las células jóvenes no fuera suficiente, un reporte del American Journal of Epidemiology sobre el consumo del té y las enfermedades cardiovasculares, dice que por cada tres tazas de té que una persona beba al día, hay de un 23 a un 66 por ciento de reducción en el riesgo de un infarto.

Los tres principales tipos de té que hay son negro, verde y oolong, que vienen de la misma planta. La diferencia en el color y el sabor resulta del grado de fermentación que les den a las mismas hojas. La fermentación determina el tipo y cantidad de flavonoides que conserve el producto final.

 Los flavonoides, para los que no sabemos, tienen asombrosos poderes medicinales: mejoran la circulación, evitan que se forme la placa de grasa en el corazón, fortalece las paredes de las venas y previene algunos tipos de cáncer. Se encuentran en frutas, vegetales, especies y tés.     

 El rey de los tés, el que tiene más alto contenido de propiedades, es el blanco que se obtiene a partir del pequeño brote de la hoja que se asemeja a una aguja. No tiene color y su sabor es muy delicado. Después le sigue el verde, el oolong y, por último, el negro.

 Los tés herbales no se consideran “té”. Son infusiones de plantas con propiedades maravillosas, sin embargo, no contienen los antioxidantes que hacen al té tan valioso y benéfico.

Por la cantidad de antioxidantes que contiene, tomar té blanco, té verde diariamente rejuvenece también los huesos de las mujeres, afirma el doctor Michael F. Roizen en su libro The Real Age Diet. Asimismo, reduce el riesgo de fractura de huesos tan frecuente en los casos de osteoporosis.

 Otro estudio reveló que las catequinas del té verde bajan de forma sensible los niveles de colesterol “malo”; así como la grasa del cuerpo en un cinco por ciento en tres meses. ¡Además adelgaza!

 Una taza de té negro tiene 35 mg. de cafeína, lo que es muy poco, comparado con los 100 mg. de cafeína que contiene una taza de café.        Los conocedores aconsejan hervir las hojas y no consumirlo en bolsita.

Una vez que pudimos conocer todo el arte que hay en la siembra, la cosecha y los procesos de un buen té, quedamos convencidos de que consumirlo es una de las mejores cosas que podemos hacer para mantener la salud. Así que… te invito a tomar té.