¿Cómo afecta la adicción al juego?

Para Eruviel Ávila

Goyo se escapa de su trabajo con el pretexto de ir a comprar tortillas y va a jugarse su sueldo entero. Al día siguiente se presenta de malas, ansioso, con la mirada fija y los ojos vidriosos por haber trasnochado y por los “pericos” –como se conocen las pastillas que ingiere para no dormir y que le permiten jugar durante toda la noche.
Conocido por ser un buen hombre, honesto, excelente trabajador, muy responsable y padre de tres hijas, Goyo representaba el modelo de superación que todos admiramos… Pero aparecieron las máquinas de juego y sus ausencias incrementaron, por lo que perdió su trabajo tras 20 años de laborar como cuidador de un pequeño rancho cerca del poblado de Villa Victoria, Estado de México.