¿Cómo afecta la percepción nuestra vida?

¿Recuerdas haber visitado la casa del tío Chueco en alguna feria? Sí, me refiero a esas casas en las que la perspectiva de las cosas no se ajusta al mapa mental de lo que debe ser y la posición de todos los objetos reta los sentidos.

Hace poco visité con mi familia un pueblo con dichas características. La primera sorpresa se presenta al entrar por una puerta y sentir que una fuerza invisible te jala de manera persistente, como si corrieras de bajada, no obstante, la vista te reporta que vas de subida ¿Cómo! Y cuando ves que a tu lado un río fluye hacia arriba, no entiendes nada.

“Nosotros ya logramos verlo como en realidad es –nos dicen dos jóvenes que trabajan en el parque de diversiones desde hace tiempo–, la percepción es la que nos engaña”. Esa subida en realidad va de bajada, pero el cerebro no lo entiende debido a diversos trucos de ilusión óptica.