¿Cómo controlar nuestros pensamientos?

“¡Quieta Prieta!” Y con voz de mando. Así hay que hablarle a la mente, quien requiere tener al jinete siempre alerta para jalar las riendas, tal como sucede con los caballos, pues basta un poco de distracción y de inmediato el corcel comienza a morder las plantas que están al lado del camino e irse hacia donde se le da la gana.
La mente es igual. Déjala divagar para que de inmediato albergue un pensamiento negativo, tu vida se vuelva un desierto, tu cuerpo pierda defensas, te inundes de cortisol, te reste calidad de vida, salud y eficiencia en el desempeño, por decir lo menos.