Estoy convencida de que a este mundo venimos a tres cosas: a desarrollarnos, a ser felices y a hacer felices a los demás; ésa es nuestra verdadera misión antes de abandonar el planeta.
Sólo que a veces la vida mecánica y funcional hace que nos abandonemos al hábito de ser los mismos de siempre –actuamos, pensamos y hablamos automáticamente–, lo que nos impide darnos cuenta de que es posible crear la mejor versión de nosotros mismos, sin importar nuestro entorno o la edad que tengamos.
Cómo crear tu mejor versión II
