En el rostro añejo que dejaba ver el velo de la mujer musulmana se leían los tiempos difíciles que había vivido. Esa tarde me tocó sentarme frente a ella en el metro de Paris. El arrullo del movimiento del vagón, el sonido monótono que producen las ruedas sobre las vías y las miradas ausentes de todos los pasajeros logran quitar las máscaras y descubrir al observador diversas y reveladoras historias.
¿Cómo disfrutar el presente?
