El inicio de un año nuevo. Qué maravilla volver a empezar. Nuevas experiencias y recuerdos por crear así como nuevas oportunidades para hacer de éste año como tú o yo lo decida.
¿Cómo lo vislumbras? ¿Cómo te ves en términos de salud? ¿En términos de tu vida personal? o ¿En el área profesional?
A través de generaciones hemos visto las primeras semanas del año como tierra fértil para sembrar nuevos hábitos y reducir o eliminar aquellos que sabemos nos limitan. En lo personal, éste año tengo varias metas que deseo lograr, en especial en el terreno del crecimiento interior y espiritual.
Más allá de los consabidos propósitos de año como, volver a estar en peso y en forma, renovar nuestro ejercicio y regresar a la disciplina, hay una búsqueda –me atrevo a decir generalizada, de algo más profundo, que nos proporcione la verdadera satisfacción y plenitud: los deseos del alma.
Este es el momento de nuevos comienzos, de renaceres internos. Si esto resuena contigo, sólo hay que confiar en aquello que nos dice la sabiduría ancestral: lo que buscas te busca y dejarnos llevar para comprobarlo. ¿Cuáles son tus deseos del alma? Te invito a pensarlos y a ponerlos en palabras.
Deseos del alma
