Todos lo hemos vivido: una vez que superas los pendientes de la época de Navidad, que terminas con los compromisos, los regalos, las prisas y demás, es que surgen – si así lo procuramos − emociones que le dan el verdadero sentido a éstas fechas: gratitud, amor, aprecio, perdón, generosidad y compasión. Antes ¡ni nos acordamos! Sin embargo, si supiéramos los beneficios que ellas tienen, quizá las traeríamos a nuestra vida de manera más consciente.
Hace apenas algunos años, tanto médicos como científicos no daban el menor crédito al impacto que las emociones positivas tienen sobre nuestro bienestar, en especial la gratitud. Hoy, cada día se publican más y más estudios sobre la conexión tan importante que hay entre la gratitud, la felicidad y la salud. Te comparto…
La gratitud transforma y mejora tu salud
