Los cuatro pilares de la salud

Durante la comida lo noté cansado y callado. Diego de 18 años, como cada semana llegó a comer a mi casa junto con toda la familia. En cuanto podía, consultaba su celular como si en ese momento –de no atenderlo, se perdiera de algo de vida o muerte.
En la platica salió que se había quedado despierto hasta tarde, al consultar las redes sociales para al día siguiente levantarse muy temprano e ir a la escuela. Esta falta de sueño que mi nieto vive día con día, ya forma parte de nuestra cultura y está cobrando un gran precio en términos de salud y rendimiento.
Cuando pensamos en vivir más sanos, lo primero que viene a nuestra mente son dos cosas: alimentarnos bien y hacer ejercicio ¿cierto? Sin duda dos pilares elementales de la salud, sin embargo hay otros dos que hoy en día se consideran aún más importantes: dormir bien y tener un equilibrio emocional. Hoy me quiero referir al tema del sueño.
Cuando el tiempo no nos alcanza –lo que es muy frecuente, hacemos negociaciones mentales del tipo: ¿A quién le puedo robar horas durante el día sin que proteste? ¿A mi trabajo, mis estudios? Me corren, no puedo; ¿A mi familia, pareja, amigos, hijos? Tampoco, de inmediato me reclamarían; ¿A mi ejercicio? No, porque me encanta, además de que lo necesito. ¡Ah, ya sé! Le puedo robar tiempo a lo único que no protesta: el sueño. ¿Cierto?