¿Los perros se conectan con sus dueños?

Existe un mundo más allá de las palabras. Es el mundo del no tiempo, del vacío, de la nada y del todo. Un mundo que nos lleva al centro de nosotros mismos, en el que los conceptos se disuelven y todo se convierte en energía creadora, unida por el amor.
A ese mundo del silencio los budistas lo llaman “vacío”, los indios estadounidenses el “gran silencio”, los monjes zen la “roca sin esculpir” y en las escrituras judeo-cristianas aparece como el “yo soy” que describe al Ser que todos somos y llevamos dentro.
Si las personas al interactuar pudiéramos desconectar nuestra mente de las palabras, tendríamos acceso a ese universo, el único que es real.