¿Lo pueden creer? «¡Espero verme como usted cuando tenga 85 años!», gritaban los corredores que competían al lado de esta mujer llena de energía, de gozo por la vida y que tiene unas piernas largas y bronceadas.
A los 52 años, edad en la que muchas mujeres compran la creencia de que están “grandes” y empiezan a acomodarse en el sillón de su casa, Madonna Buder rompió paradigmas y se inscribió en su primer triatlón, después de vivir una vida en el claustro junto a otras 38 monjas, las Hermanas de la Comunidad Cristiana, supeditada a la Iglesia Católica, en Spokane, Washington. Pero eso no es todo.
Hoy, a los 85 años de edad, ostenta el récord mundial de la persona con más edad que ha terminado no sólo un Ironman, sino ¡45! Además, es un ejemplo de actitud, de récords mundiales en las categorías de personas con entre 75 y 79 años y entre 80 y 84 años. Ella nos muestra que a su edad es posible correr 45 carreras Ironman y 325 triatlones, ¿por qué no? Una de sus frases es “Yo entreno religiosamente”.
No es lo que dices, es lo que haces
