La necesidad de orar es común a los todos los seres humanos. A lo largo de la historia, sin importar la época, la cultura o el tipo de religión, la oración ha sido una manera de acompañar la tristeza y la felicidad, de nutrir las celebraciones o sobrellevar la pérdida de un ser querido. Se ora en los templos, en la calle o en la naturaleza, a solas o en conjunto. Para algunos es parte de una rutina diaria, para otros, es algo a lo cual recurrir ante una emergencia.
Orar: una necesidad universal
