Piensa bien y acertarás

Hay personas que al entrar a un lugar lo iluminan y las sonrisas los reciben ¿Cómo le hacen, cuál es el secreto?
Aquí, el mito más antiguo que se conoce de las culturas mediterráneas que lo ilustra:

El mito de Orfeo
Orfeo, un personaje con gran atractivo físico, se le considera el primer músico y autor literario que recuerda la historia. En el santuario de Delfos, asistido por los sacerdotes de Apolo, Orfeo componía con una lira. Pues, a este bello instrumento se le atribuían grandes y numerosos milagros.
La leyenda cuenta que, al entonar Orfeo sus cantos, eran tan hermosos que, los ríos detenían su curso y los peces asomaban la cabeza para oírlo. Y por los senderos en que solía pasear, los árboles torcían sus troncos e hipnotizados se inclinaban a escucharlo.
La historia narra que Orfeo era un gran propiciador del bien. Su intenso atractivo no sólo lo constituía su música, sino también algo más. Parecía como si de su mente emanara una especie de aroma mental tan armonioso que encantaba a todo y a todos a su paso. ¿En qué consistía este aroma mental? En algo muy sencillo y muy difícil a la vez: de su mente sólo surgían pensamientos bondadosos y de aceptación hacia todos los que lo rodeaban.