Estoy convencida de que no hay casualidades.
Cuando acepté presentar el libro Un regalo con envoltura extravagante, de Gerardo y Maruja Cándano, lo hice como un favor para una amiga, quien conocía a los autores y a través de ella me lo habían solicitado. Nunca antes había oído hablar de ellos, por lo que comencé a leer el libro un poco reticente. Para mi sorpresa desde la primera página entendí que el favor en realidad me lo hacían los autores a mí y no yo a ellos.
¿Por qué tener una actitud positiva?
