¿Qué son los presentimientos?

“Cuando mi esposo se despidió para irse de viaje presentí algo malo. Esa noche no pude dormir. En la madrugada me llamaron para avisarme que el avión en el que volaba a Chile se había caído”, me cuenta Lorena.
“Era un viernes a mediodía cuando lo percibí –dice Sofía–, nadie me lo dijo, sólo puedo decir que en el instante sentí que mi hijo de dos años me necesitaba”.
“Comíamos tres amigas cuando de pronto aventé la cuchara del postre y me levanté de volada, como si una voz me gritara por dentro: ‘levántate y corre a ver a tu hijo’. En cuanto abrí la puerta vi que Rodrigo se ahogaba con un dulce que se le había atorado en la garganta, mientras su nana platicaba de espaldas con las otras nanas. No te puedo decir cómo Gaby, pero lo supe y gracias a eso mi hijo se salvó.”
“Yo supe que mi mamá tenía cáncer antes de que le hicieran estudios. No sé cómo lo supe”, me cuenta Lourdes de 25 años.
Hay tantas historias que narran esos momentos en los que las personas sabemos cosas aun sin entender de qué manera o por qué. Si bien tanto hombres como mujeres tienen presentimientos, hay diferencias fascinantes en la percepción de ambos.