Una sabia, antigua y sanadora receta

¿Has experimentado lo sanador que puede ser un consomé caliente cuando te sientes mal? No importa si se trata de gripa, resfriado o temas del estómago, un consomé siempre es bienvenido. No sólo es al cuerpo al que sana, sino al alma también. Eso lo hemos experimentado desde el tiempo de nuestras abuelas, pero ¿por qué? De hecho, según el registro más antiguo de su existencia, sus poderes curativos se conocen desde el año 1000 a.C.
En nuestra vida agitada, un buen caldo, nos reconecta con la experiencia sensorial de apapacho, de familia y de estar en el calor de la casa, pero, además, sus beneficios a nivel de salud, belleza y bienestar, son muchos.