Despierta, date cuenta de lo que eres y vales

Sentimientos encontrados. Pareciera que la Tierra al moverse nos hubiera movido el alma a todos. Orgullo y desolación es lo que hemos sentido durante estos días. Parte de nuestro ser está en lo que debemos hacer y otra parte está en ¿Ya habrán sacado de los escombros a todas las personas que tienen vida?
Siento en el pecho un profundo peso, me cuesta trabajo conciliar el sueño o encontrar energía para hacer mi trabajo. Sé que así nos sentimos la mayoría de los mexicanos, porque las energías se empatan, flotan en el aire ante la pérdida y la desesperanza.
De la misma manera, siento un gran orgullo por la gente de mi país, como sé que también la sentimos todos. Compasión por los que sufren y orgullo por los que arriesgan su vida por otros.
La compasión borra fronteras de todo tipo, nos une y nos regala el reflejarnos en el otro y comprender que todos somos uno. Cuando por la desesperanza, las emociones como la gratitud o el aprecio se perciben muy lejanas, la compasión es la que nos lleva a una coherencia interna en el ritmo cardiaco que se traduce en calma.
La compasión nos abre, nos hace ver y percibir más allá de lo que sabemos o asumimos comprender. Es por eso que saca lo mejor de nosotros mismos.