Los padres de hoy nos esmeramos en pavimentarles el camino a nuestros hijos con el fin de que sean más felices. ¡Oh error! Si bien esta carta ya la publiqué alguna vez hace muchos años, la considero una joya que bien vale la pena volver a leer.
Un día llegó a mis manos esta carta que es nada menos que del General Álvaro Obregón a su hijo Humberto, al cumplir veintiún años, días antes de ser asesinado en La Bombilla el 17 de Julio de 1928. Gracias a su nieta, Margarita, es que ahora puede llegar a las tuyas.