¿Cómo reaccionar ante situaciones negativas?

Sin duda no hay nada más obvio, sin embargo, me di cuenta de que he vivido con la creencia adormilada de que el Sol sale del oriente y se pone en el poniente. Esta semana desperté al hecho de que el Sol nunca se mueve, nos movemos nosotros. ¡Sí, sí ya sé!, esto lo sabe un niño de primaria, pero antes de que avientes el periódico o te salgas de la página, permíteme confesarte que, al compararlo con la vida, el Sol me dio una gran lección.
Me asombra la facilidad con la que un niño se recupera de un berrinche para de inmediato reír a carcajadas y jugar tranquilo como si nada hubiera sucedido. En cambio, a nosotros los adultos nos cuesta mucho trabajo ese tipo de libertad. Después de un enojo podemos quedarnos prisioneros de los humores del estrés, el rencor, la culpa y demás, horas, días, semanas y hasta la vida entera.