Si al subir escaleras sientes que te falta el aire, si caminar con paso acelerado te deja exhausto, si después de una sesión íntima e intensa con tu pareja te deja como finalista de maratón, o un golpe emocional te deja tumbado en la cama, es señal de que tus reservas están bajas.
Todo lo anterior demanda energía. La capacidad de reserva que tengas, es igual a la habilidad que tu corazón tiene para bombear más sangre de manera más rápida en momentos de estrés. Y para tus pulmones, esta capacidad de reserva le permite enfrentar el esfuerzo por ejemplo cuando corres, cuando levantas pesas o subes las escaleras.
Es por eso que muchas personas que no tienen reservas, bajo situaciones de estrés, les puede llegar a dar un infarto o bien enfermarse de neumonía en lugar de que el padecimiento se quede en una bronquitis, por ejemplo.
Al igual que ahorras en el banco y creas una reserva para cuando sea necesaria, es importante hacer lo mismo con tu cuerpo; y evitar así el riesgo de quedarte en banca rota.
Hay varias formas de recargar las reservas de energía como, el sueño y la alimentación, sin embargo el ejercicio no siempre ayuda. Hoy quiero compartir contigo una técnica del doctor Al Sears, investigador en medicina anti-edad del estado de Florida, que es fácil y efectiva.
Sabemos que practicar el ejercicio de manera adecuada, puede revertir los efectos del tiempo y entre más vigoroso lo practiques, mejor. En estudios recientes realizados a 2,401 pares de gemelos revelaron que la actividad física se relaciona con el largo de los telómeros. Pero ojo, si practicas ejercicio de manera moderada, colabora a crear telómeros más largos y sanos; en cambio no hacer nada de ejercicio o hacerlo de manera extrema, como correr largas distancias por horas, los acorta. ¿Qué tal!
¿En qué consiste la técnica PACE?
