Hacer ejercicio es un acto de amor propio. Sin embargo, aun lo bueno puede llegar a ser demasiado. Contrario a lo que nos han inculcado, nuevos descubrimientos revelan que cuando el ejercicio es exhaustivo produce efectos contrarios a los deseados y acelera el proceso de deterioro físico.
A quienes son sedentarios, este tema quizá les parezca la justificación perfecta para continuar así. En cambio, es probable que quienes practiquen ejercicio como fundamentalistas religiosos, rechacen por completo estas aseveraciones. No obstante, no deberían tomar a la ligera esta información, pues los estudios sobre esta materia avanzan y considero que hay que estar enterados.
¿Envejecer por ejercicio?
