¿Hay relación entre lo que sentimos y el dolor?

Vas al volante en la carretera y manejas tranquilamente. De pronto escuchas un ruido que viene del motor. El sentido común te hace detenerte, abrir el cofre para ver el origen y la causa. ¿Cierto? Lo que no haces, es acelerarle y subirle al radio para no escucharlo. Entonces ¿por qué lo hacemos con nuestro cuerpo?

Como un gran instrumento de navegación, el cuerpo tiene un lenguaje propio, una manera de expresar su sabiduría. Por ejemplo en el día a día, sentimos que nuestras entrañas nos avisan un “estoy molesto”, sin embargo la mente nos dice, “ignóralo”. Y ¿a quién le hacemos caso?

Desconocer las maneras en que el cuerpo se expresa, a causa de las prisas, el estrés, los estímulos auditivos y visuales, han hecho desconectarnos de nosotros mismos y del lenguaje del cuerpo –que suele ser muy sutil al principio y va subiendo de tono hasta sentirse escuchado.

Te invito a reconocer sus códigos, para transitar de manera más sana por la vida.