Christiaan Huygens, un gran físico holandés del siglo xvii, inventó el reloj de péndulo. Como se sentía muy orgulloso de sus diseños tenía en su casa una vasta colección de ellos. Un día, mientras estaba acostado en su cama, algo llamó su atención: todos los péndulos oscilaban al mismo tiempo y de la misma manera, aunque no los había iniciado así.
La ley de la resonancia es una ley física
Intrigado se levantó de la cama y modificó los movimientos de los péndulos para que tuvieran diferentes ritmos. Asombrosamente, pronto volvieron a sincronizarse. Se rascó la cabeza y repitió varias veces la operación, sólo para darse cuenta de que los péndulos inevitablemente adquirían sincronía.
Aunque Huygens no pudo resolver por completo el misterio en ese momento, más tarde otros científicos lo hicieron. Resulta que el péndulo mayor, es decir, el que oscilaba con mayor intensidad, arrastraba a los otros osciladores de menor potencia para sincronizarse. Se debía a una ley física que se conoce como la ley de resonancia.